19/9/04

La solución

Bueno, ya está todo listo, comienza la función.

Tema propuesto:
    El paso del tiempo, en el que queda implícito la idea de la muerte, también recurrente en los participantes.


Elementos:
    Se ha repetido en varias ocasiones un personaje femenino, algunos pusieron mujer, otros ella, y algunos repitieron el nombre de Ana, todos estos elementos se mezclan sin pelearse para dar el nombre de la protagonista, Ana.

    El segundo elemento es el cuerpo, seleccionado en tres ocasiones.

    Por último, se ha repetido la idea de los amigos, así como el número tres, por tanto tenemos a tres amigos.


Voy a empezar yo, pero como sabéis vosotros tenéis que proponer otras historias, bien nuevas o bien dando continuidad a posibles nuevos episodios de la que a continuación voy a proponer, en ambos casos manteniendo esos tres elementos y el tema.
Vestido de noche. Matisse
Ana a través del espejo


    Salió en silencio, descalza, casi desnuda, para no despertar a la niña, para no despertar al hombre. Ana, sin querer, fijó su imagen en la del espejo, ambos se miraron y asombraron, y todavía en el más absoluto de los silencios se acercó a él, como descubriéndolo, no se había dado cuenta del tiempo que llevaban sin verse, le costó entender que esa extraña podía ser ella. Tocó suavemente su cara donde la expresión de cansancio se alejaba de aquella sonrisa que ahora intentaba ensayar, tocó su cuerpo, los pechos, que todavía se erizaban ante la suavidad de su mano y miró a su hija que había saciado su hambre en ellos. Bajó la caricia hasta el principio de la cicatriz horizontal de su vientre, recordándole la imagen de aquel día en que aquel ser entonces minúsculo amaneció al mundo. No pudo empujar su cuerpo en el parto, pero ahora notaba que era su hija quien empujaba las horas, entonces fue verdaderamente consciente del tiempo. Espejito espejito mágico, dime dónde se ha quedado mi tiempo. El tiempo…

    ****


    Siempre habían sido amigos los tres, a pesar de sus vidas distintas, a pesar de sus mujeres distintas, a pesar de sus mundos, tan distintos. Ella había entrado en el círculo, como una más, o todavía peor, como uno más, para todos menos para él, incapaz de compartir a sus amigos, incapaz de compartir su vida anclada a esa mujer. Todo empezó a nublarse entonces, todo empezó a cambiar, todo empezó a caer.

    No sonrías así, no bailes así, no te vayas de mi lado, no hables con, no te vistas así, no te vayas de mi lado, quiéreme siempre, yo te quiero, quiéreme siempre, no te mires al espejo…

    Ana, en penumbra, se está mirando al espejo, observa cada línea de su cuerpo, descalza, casi desnuda para no despertar a la niña, para no despertar al hombre.

    Ana, casi sin quererlo, ha mirado al espejo… ¿Quién empuja al tiempo?

10/9/04

Propongo un juego III

Vaya, vaya, vaya, parece que no sois tan curiosos como pensaba, que tanta biblionosequé cansa, bueno, pues propongo un juego, a ver si sale tan bien como el primero que se hizo en Alas, ¿recordáis?.

Lo único que tenéis que hacer es apuntar un tema y tres elementos, objetos, personas, animales, verbos, sustantivos, etc, que deben salir en la historia, si se repite algún tema, ese será el elegido. En el próximo post yo me comprometo a escribir una historia con alas y quien sabe si con balas, pero tenéis que mojaros e intentar construir una microhistoria también, que nadie diga que hay escritores frustrados. A ver si así atraemos al no lector y al no escritor.

Como dicen en mi pueblo, si no queréis caldo, pues tres tazas.

8/9/04

Curiosidades. Cómo atraer al lector III

Bibliobus en Madrid, 1958


En esta guía de atracción al lector, al uso de bibliotecas, claro está, he encontrado algunas recomendaciones que parecen actuales, como es el uso de bibliobuses como el de la imagen, algo que yo desconocía que se estuviera usando desde tanto tiempo, al menos en España, con trípticos explicativos sobre su uso y las paradas de estos bibliobuses, tan buenos, que ya los quisieramos algunos para nuestras bibliotecas. Otras de estas recomendaciones, sin embargo, saben a colegio de antaño y están relacionadas por ejemplo, con la PROPAGANDA VISUAL, según reza el apartado del libro que las contiene.
    EL ESCAPARATE: En toda biblioteca de tipo popular, hay que hacer penetrar por los ojos del lector el impacto de los libros apetecibles, tanto por sus esencias individuales como por sus temas colectivos.


De ahí el uso de la vitrina o el cartel, con lemas como:
    Para vencer a tus amigos en las discusiones, no olvides recurrir a los libros
    (¡Cuidado! no se refiere a tirárselo a la cabeza)
    Para tomar parte en concursos de radio y televisión hay que conocer bien los libros sobre el tema


En relación con este escaparate, se nos muestra el Lenguaje de las Letras:
    Es evidente que sugiere más la baja temperatura peculiar de esta estación escribir INVIERNO con nieve en las letras, así como OTOÑO con hojas secas; la PRIMAVERA con flores y pájaros, mientras que el VERANO con un sol rutilante al final en vez de la O vulgar, esto dará más fuerza de expresión al significado de la palabra. […] Otra de las grafías sugerentes en los rótulos de cartel es la de recurrir a la letra temblorosa para anunciar LIBROS DE MIEDO o a las letras mojadas para la propaganda de una lista de libros adecuados para leer en tardes lluviosas.


Atención al final del capítulo y no penséis mal que os conozco:
    Sea cual sea la fórmula empleada, no hemos de olvidar que el bibliotecario ha de hacer lo posible para atraer al lector, tomando como armas de combate todos los medios a su alcance. Todas serán válidas cuando valioso es el fin.

7/9/04

Curiosidades: Cómo Atraer al Lector II

En el prólogo al libro visto en el post anterior, podemos observar ideas que tratan la concepción de la información y el uso de las bibliotecas, ideario por otro lado, que no dista demasiado de las nuevas concepciones basadas en la biblioteca como unidad de información general, y que se aleja ya de aquéllas que trataban las bibliotecas como un almacén de libros. A continuación veréis una selección de fragmentos de dicho prólogo, realizado por Felipe Mateu y Llopis, Director de la Biblioteca Central y de las Populares de la Diputación Provincial de Barcelona, año 1954.
    […]
    El público falta o porque no conoce la existencia de la biblioteca o porque desconoce su contenido. En uno y otro caso hay que atraerle; […] Se dirá que la biblioteca no está al día, que no llena las necesidades del lector, que el lote enviado al pueblo, a la aldea, la biblioteca circulante, no basta, que es reducido y esto será cierto. Pero la reiterada petición por parte del público crearía situaciones urgentes, pediría soluciones ineludibles y la biblioteca surgiría como necesario órgano de una función cotidiana.

    El primer momento fue, sí, el de la creación de las bibliotecas; el segundo, el de la atracción del lector. Pero el tercera es el de este interrogante que impresiona y casi asusta: ¿Cómo es posible que no se necesite la biblioteca? ¿Acaso el mundo que estamos viviendo no exige una amplísima información? Información para el oficio, la carrera, el despacho, la clínica, el taller, la clase docente, para toda actividad profesional, en fin, pero sin formación también para todo lo que nos rodea… De aquí la necesidad de la documentación, si empleamos una palabra ya del dominio internacional, pues cuántos no dicen y con razón que “antes de comenzar tal o cual trabajo hay que documentarse” o información, si usamos otra equivalente y tan expresiva como aquella.

    Información o documentación tienen su medio, su vehículo, su expresión en las bibliotecas, y éstas son la puerta por la que hay que entrar para cualquier género de actividad. Ante este nuevo momento parecerá tal vez incomprensible que aún estemos en el de la atracción del lector, del público, cuando es éste el que debería llamar a las puertas de la biblioteca pidiendo y aun exigiendo, en cuanto ciudadano, que aquélla le resolviera todas o la mayor parte al menos, de sus necesidades intelectuales, técnicas, profesionales.


Las preguntas parecen las mismas, las respuestas también, avanzamos poco a poco, los cambios, sin duda en los medios.

6/9/04

Cómo Atraer al Lector. Curiosidades I

Siempre he pensado que el Año Nuevo empezaba en septiembre y no en enero como algunos incautos nos hacen creer. Comienza el fresco otoñal, la estación de los colores y de los olores, la universidad, los colegios, la incertidumbre laboral del nuevo año y revisión de estanterías en la biblioteca, siempre con sorpresas, este año le tocó el turno al siguiente libro cuya ficha bibliográfica, sita en la contraportada, como solía hacerse antaño, presentaba lo siguiente:

comoatraeralector1.JPG


Si tenemos en cuenta una de las materias que apunta la ficha en segundo lugar (2. Bibliotecas-Propaganda) parece que queda todo claro.

31/8/04

Happy Hours

Vacaciones (primera semana)


Silenci?


Vacaciones (segunda semana)


Happy Hour


Vacaciones (tercera semana)


Canción de fondo: ¡¡No hay tomateeeeee, no hay tomateeee!!

Sentido Común

Siento ser repetitiva con los enlaces a autores que me fascinan, pero es que Eduardo Galeano, parece dar siempre en el clavo, os recomiendo encarecidamente este artículo, publicado en Le Monde Diplomatique (edición española) del recién acabado mes de agosto.

Elogio del Sentido Común

6/8/04

Período Perpivacaciona

Bueno majos y majas, chatos y chatas, guachos y guachas, que dirían en el pueblo de mi madre, ahora me toca el turno de las vacaciones, David volverá dentro de unos días, pero a mí si no pasa nada no me veréis el pelito hasta principios de Septiembre, aunque para aquél que quiera buscarme puede hacerlo por aquí o por allá. Para la última semana, venga, os invito a mi pueblo.

Yo os esperaré no lo dudéis.

30/7/04

Ex-libris

Las vidas son como poemas, podrían ser un romance, me gustaría que a veces fuesen sonatas a media noche, aunque algunas no son ni un soneto, pero lo bueno de las vidas poemas es sentirlas, recitadas, cantadas o leídas. Este verano me ha dado por el terruño, poesía en catalán de escritores valencianos, dicen que para universalizar una cultura lo mejor es darla a conocer, universalizar lo particular y aquí tenéis una migaja.

El título Exlibris, según el Diccionario de Bibliología de José Martínez de Sousa, dicho término era la indicación, en el colofón de un códice, en la que se hacía constar quien era el dueño de la copia, su autor y seguramente dueño de la primera copia, Manel García Grau, el libro Anatema (Premio de poesía Ausiàs March 2000, Editorial Bromera).

[Primero podéis leer el poema original, a continuación tenéis una bienintencionada traducción, aunque en poesía nunca perfecta]
EX – LIBRIS

Un llibre és una destral
una causa oberta un fuet d’espígol
una foguera un anatema un rastell una rauxa
un ullal de finestres capgirant l’ordre establert pels cínics
aquell cop de ràbia o de conciencia
amb que algú que vol un poc més digna la vida
sanglota damunt la taula en posar-s’hi cada dia o cada nit
a escoltar o a proclamar la fulgència del sol o de la mort.

Un llibre és un infern
un rostre d’home un rastre dels sentits
un paradís perdut una rosa dels vents
un llampec al bell mig de la tempesta dels cors i dels ultratges
un escandall de corals i carboncles ben estranys i nemorosos
un farcell d’estralls o de diamants o d’heretgies
enmig de la més profunda i irreductible de les devastacions.

Un llibre és un raig
un doll de cadenes i cendres un estigma una gangrena
un senyal de foc esculpit entre la carn i el terror dels mots
aquell glop de verí o de mixtura que algú,
indòmit o ingenu, es pren durant hores receloses
per fer de la paraula el ceptre més sagrat damunt de la terra.


EX-LIBRIS

Un libro es un hacha
una causa abierta un látigo de espliegol
una hoguera un anatema un rastrillo un arrebato
una ojeada de ventanas equivocando el orden establecido por los cínicos
aquel golpe de rabia o de consciencia
con el que alguien que quiera un poco más digna la vida
solloza encima de la mesa al ponerse cada día o cada noche
a escuchar o a proclamar la fulgencia del sol o de la muerte.

Un libro es un infierno
un rostro de hombre un rastro de los sentidos
un paraíso perdido una rosa de los vientos
un relámpago justo en medio de la tempestad de los corazones y los ultrages
un escándalo de corales y rubíes bien extraños y nemorosos
un hatillo de estragos o de diamantes o de heregías
en medio de la más profunda e irreductible de las devastaciones.

Un libro es un rayo
un raudal de cadenas y cenizas un estigma una gangrena
una señal de fuego esculpido entre la carne y el terror de las palabras
aquell trago de veneno o de mixtura que alguien,
indómito o ingenuo, toma durante horas recelosas
para hacer de la palabra el cetro más sagrado encima de la tierra.

26/7/04

¿La Dulce Espera?

Como de costumbre, encendió su ordenador y se sirvió un café. Detestaba la tiránica decisión de su PC, o de los ingenieros de sistemas o de la realidad, de hacerle esperar sin dejarle derecho al pataleo.
Cuando escuchó el arpegio de apertura del programa se acercó, movió el cursor sobre el icono que mostraba el pequeño teléfono amarillo y pulsó dos veces el botón izquierdo del mouse. Luego volvió a la cocina, esta vez con la excusa de espiar en la nevera para confirmar que allí no había nada tentador, aunque en realidad lo hizo para evitar que su máquina le viera ansioso e impotente esperando la apertura de su conexión con Internet.
Roberto tenía con su ordenador ese vínculo odioso que compartimos los cibernautas. Como todos, él sobrevivía con más o menos dificultad –según los días- a esa relación ambivalente que se tiene con aquellos que amamos cuando nos damos cuenta de que dependemos de sus deseos, de su buena voluntad o de alguno de sus caprichos.
Pero hoy el PC estaba en uno de sus días buenos. Había cargado los programas de distribución con velocidad y sin ruidos extraños y, lo más agradable, ninguna advertencia rutinaria había aparecido en la pantalla.


Así empieza Amarse con los ojos abiertos, un libro de Jorge Bucay en donde la tecnología y su “magia” sirven para enlazar algunos misterios sobre las relaciones de pareja, narrada por dos especialistas en el tratamiento de éstas. Estos párrafos, iniciales del texto, me llamaron poderosamente la atención, al preguntarme cuántos de nosotros tenemos esa idéntica costumbre de Roberto cuando pulsamos el botón que da marcha a nuestro aparatito de trabajo, placer, risas y tristezas. Seguramente si no seguimos el mismo ritual de enchufar PC- cocina – nevera/café – vuelta al PC, seguro sí sentimos muchos ese vínculo odioso que crea cierto desazón ante lo que parece una lenta espera, que si la pensamos, dura unos escasos minutos, pero que a veces incluso nos desespera.

23/7/04

Breves

He aquí un par de breves curiosos. Nada, cosillas fresquillas ya que es verano, no sea que se nos caliente el cerebelo.

· Desde Mails per a Hipàtia: Hay gente que tiene una gracia enorme y natural. Mirar aquí como podría haber funcionado Google en los años 60.

· Desde Phil Bradley's Blog: Montones de letras de canciones sobre bibliotecas, bibliotecarios/as y libros: Blisspix.net - Library - Songs.

[Publicado por David]

20/7/04

Lectura

Hace algo más de un año se reeditó un libro de Félix de Azúa que originalmente fue editado en 1999. Esta nueva edición del Diccionario de las Artes, pone al día la bibliografía, introduce correcciones y enmiendas, y se añade un prólogo programático del autor. Verdaderamente es un libro muy interesante, ameno en su lectura y con mucho sentido del humor. Como bien dice Azúa, el formato de diccionario permite al lector una anarquía en la lectura. Y justo ahí me voy a parar, en su definición de 'lectura':

[...]
Cuando en 1846 Rawlinson consiguió leer las tablas con inscripciones cuneiformes que los exploradores ingleses habían robado de la antigua Persia, sonó en el interior de su alma la voz colosal de los pastores y de los reyes, repitiendo incansablemente sus leyes para un desierto poblado por el cadáver de tres civilizaciones. La voz había enmudecido durante milenios, o sólo había resonado entre los muertos. Pero en el alma de Rawlinson no resonó ninguna voz del pasado histórico, sino una voz del presente que revivificó a los antiguos tiranos persas, así como los actores revivifican en la sucesión del tiempo a miles de Hamlet, de Edipo, de Fausto siempre distintos y el mismo.

[...]
El dilema entre la vista y el oído, muy presente en la lectura, es imprescindible para la cultura occidental. La herencia griega es visual; la herencia hebrea es auditiva. Para los griegos la vista era el sentido supremo; para los hebreos lo era el oído.

[...]
(La lectura en voz alta) fue la práctica habitual hasta la invención de la lectura personal o lectura silenciosa, invención atribuida por Agustín de Hipona a San Ambrosio de Milán... Sólo con el advenimiento de las sociedades democráticas se generalizó la lectura muda, privada, la lectura de propietario, como si dijéramos. Los ciegos corrieron entonces el peligro que antes habían corrido los sordos, y durante un tiempo fueron los ciegos los individuos más desdichados del planeta.

[...]
Pronto, sin embargo, se inventó la lectura en caracteres Braille y ya no hubo ni ciegos ni sordos que pudieran escapar a la lectura. Desde entonces los ciegos han hecho una asombrosa carrera de capitalistas. La sociedad, admirada, ha dejado de llamarles "ciegos" y ahora les llama "invidentes", que es un grado superior de la carencia y una jerarquía de la voluntad, como si fueran ellos mismos quienes se niegan a mirar.


Esta definición de 'lectura' de Félix de Azúa es mucho más extensa y mucho más rica, pero no voy a agobiaros... que bastante calor hace ya.
[Publicado por David]