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3/9/12

(B)ersos (V)

Sí, son variaciones sobre la mesma tema, ya desde hace algunos años y hace pocos meses. Incluso hoy mismo, en asturiano, gracias a Berta Piñán y a su delicado poemario Temporada de Pesca. Y sí, seguramente mañana, también mañana estará aquí, esa muyer qu’igual quixera ser yo mientres agora, escribiendo, la miro y envidio’l so pasu, cómo suena apartándose nuna dirección contraria, apartándose.

La impostora
(variaciones sobre la mesma tema)

Pudiera ser Isolda apurando la copa
del llocu amor nes brunes lloses
d’Aquitania, con munchu mar
de fondu y grandes decoraos, sieglos
después, sobreviviendo a la lleenda.
Pudiera ser domadora de fieres, guerrera
percorriendo, inútiles, fríes, les siendes
del olvidu o Lucrecia Borgia, amansando
caballos mientres fuera siente’l ruxir
de la batalla. Puediera acompañar a Safo
camín de casa, cuando vuelve
midiendo n’hexámetros la vida
y ser Ofelia ente les flores, amante
de mil reis, soberana o mendiga,
ramera, la muyer barbuda naquel
vieyu anunciu de la infancia.
Pudiera ser tabernera nun chigre
de La Haya, regando en vino escuro’l
sangre i dolor d’unos borrachos,
campesina a les orielles del Yang Tse,
inmóvil al tiempo y al espaciu,
George Sand y les muyeres qu’ella
tarreció o yo mesma, esa otra qu’escueye
siempre la dirección opuesta,
aquella que pudi ser, la que nunca voi ser,
ésta qu’escribe unos versos confusos
nel corredor de casa una tarde cualquiera
y siente’l ríu, los coches y mira
pa esa muyer que pasa y cruza un instante
el so tiempo nel míu,
esa muyer qu’igual quixera ser yo
mientres agora, escribiendo, la miro
y envidio’l so pasu, cómo suena
apartándose nuna dirección contraria,
apartándose.

2/9/12

Todo el tiempo del mundo

Pocos veranos recuerdo de tanta lectura como este y de tanta ansia por hacerlo después de un curso agotador. Desde los cuentos de Alice Munro (Odi, amistat, festeig, amor, matrimoni) a los de Doctorow (Tot el temps del món), caminando por Un vasto y desierto paisaje de Kjell Askildsen. De la poesía de Szymborska a la de Berta Piñán y cerca de mí, Tarde o temprano me espera Jose Emilio Pacheco. En teatro, Les Cunyades de Michel Tremblay. Alguna novela. Novelas entrañables, poéticas, de búsqueda vital, como Els peixos no tanquen els ulls, que me recuerdan a otras lecturas, de otros veranos, como a L’illa de Giani Stuparich; narraciones redondas como la pequeña Tu i jo; la novela que encantó a mi madre, que también pasó su tiempo entre costuras; novelas malas, como Lobas de mar de Zoé Valdés o grandiosas como 2666 de Roberto Bolaño al que descubrí también unas vacaciones como estas, con todo el tiempo del mundo y unos detectives salvajes.

Ahora mismo ando observando las diferencias y semejanzas entre el mundo de ayer de Zweig y el mío. Mientras tanto, mañana empieza todo, de nuevo.

[Como ya sabéis algunos, voy apuntando las lecturas, el cine, el teatro y los conciertos en el lateral del blog. Por si os puede servir de guía, o de desguía]

31/12/11

Mis ocho inventarios del Inventario 2011

Massa felicitat, Alice Munro.
En abierta oscuridad. La palabra que calla lo que dice, Juan Gelman.
Primavera, estiu, etc, Marta Rojals.
Los detectives salvajes, Roberto Bolaño.
Mañana no será lo que Dios quiera. Luis García Montero.
Maletes perdudes, Jordi Puntí.
Sukkan Island, David Vann.
La penombra de la coloma, Andreu Sevilla.
Este año, estoy que no estoy, no llego ni a diez inventarios, demasiada realidad quizás. Pero sí que comienzo con el libro de H., Libertad, de Jonathan Frazen; y acabo con una viñeta, la de El Roto rompe, me gusta.


BON ANY, MOLT PERÒ QUE MOLT BON ANY!! UNA ABRAÇADA I CUIDEU-VOS

10/4/11

Telaraña dominical

La obra para la rehabilitación de la fachada IMPIDE que vea el sol por cualquiera de mis ventanas sin una tonalidad verde, la de esa especie de mosquitera gigante que aprisiona y agobia a los edificios y distorsiona la imagen de sus habitantes. Esta visión distorsionada del Mí que me habito piensa en la película con la que me acosté anoche, Incendies, el viaje por parte de unos hijos al nacimiento del odio de la madre. Una de esas películas con la que te acuestas y te levantas al día siguiente y que mi luz entelada del sol no me deja olvidar.
Con ella y contigo intento paliar el silencio con el dulce canto de Madredeus y una canción me enternece: Milagre

É grande o silêncio,
aguardo o milagre,
chegas amor finalmente,
ó meu amor, mesmo tarde;

e vou livremente,
contigo a meu lado,
tenho o meu mundo contente,
neste sonhar acordado.

- Onde está a tua voz, quero ouvir a tua voz...
- Onde está a tua voz, queria ouvir a tua voz...

O desejo pretende,
louvar a saudade,
A tua voz anda ausente,
e eu estar contigo é milagre.

La letra de mi domingo es de Juan Gelman, el libro de título precioso es En abierta ocuridad. La palabra que calla lo que dice.

el sufrimiento/¿es derrota o batalla? /
realidad que aplastás/¿sos compañera? /
¿tu mucha perfección te salva de algo? /
¿acaso no te duelo/te juaneo/
te gelmaneo/te cabalgo como
loco de vos/potro tuyo que pasa
desabuenándose la desgraciada? /
¿esa que llora al pie de mis muereras? /
¿acaso no te soy para padrearte? /
¿me vas a disculpar que te hije mucho? /
realidad que sufrís como pariendo/
tu sufridero/¿canta para mí? /
¿contra mí? /¿me mostrás lo que yo sea? /
¿me estás alando/ala de mi furor? /
¿te descriaturás como paloma
que busca un ojo ciego para ver?

El plan, Poseu-me les ulleres, en el Teatro Micalet, donde gracias a los versos de Estellés espero deshacerme de la telaraña, aunque sé que por la Camino, me dejo El Artificio. Una película amiga que se merece la mejor de las suertes.

9/7/10

Memorias

Hace ya tiempo que mis padres se aburren, incluso el uno del otro, incluso de ellos mismos. He intentado medidas para aplacárselo: en el caso de mi madre, más joven y más vital, ha sido fácil el asunto; pero mi padre... No hay manera: ni un curso de informática, ni de fotografía, la propuesta de que fuera todos los días a la biblioteca para leer el periódico y de paso darse un paseíto también fracasó, no sirvieron los puzles, ni… Se me ocurrió que si le tocaba la tecla del recuerdo saltaría alguna chispilla porque en lo que sí que se está convirtiendo es en un rapsoda de viejas historias de su vida, del pueblo, de la faena, de la familia (estas son las más suculentas)... Pero y escribir, ¿querría él escribir? ¿Querrían él y ella escribir?
Un día encontré unas libretas preciosas y las llevé a casa envueltas en papel de regalo para entregárselas a los dos tediosos; al abrirlas, se encontraron con un índice de historias que yo les había confeccionado. Se emocionaron y, junto al café y las pastas, mi ridículo índice aumentó de tamaño y calidad (me estaba dando cuenta de lo poco que sabía de ellos yo, la que pensó que los sabía todos, los mitos y las leyendas, de tanto preguntar por ellos). También aumentó una seria advertencia llena de inocencia: “No has de fijarte en las faltas que nosotros no hemos ido a  escuela”.
Hace unos quince días volví del pueblo con dos sorpresas: que mi madre se había comprado una libreta nueva de una raya porque se aclaraba mejor para escribir y además, con la mía no iba a tener suficiente espacio para poner todo lo que quería, y que mi padre me dio la suya porque ya había acabado. Mi madre lo miró de reojo y le dijo: “¡Sí, mira! ¡Se ha escaldao de tanto escribir!”, y tenía razón, había páginas escritas pero no más de un tercio del cuaderno. Él notó mi mirada triste y al quedarnos a solas me confesó: “Es que me hacía mal escribir, me ponía muy triste con los recuerdos y hasta se me ha caído alguna lagrimica...”. Cogí la libreta y en medio de un abrazo le di las gracias.
Al llegar a casa estaba impaciente, quería saber. Él la había titulado y todo: Memorias y su nombre. Sin ni siquiera sentarme, al hojear sus páginas algo me hizo parar en la última página escrita: había una fecha y estaba firmada; tenía una conclusión e iba dirigida a un vosotros.
La libreta continúa sobre la mesita del sofá, donde colocamos los libros que estamos leyendo. Hace más de dos semanas que volví del pueblo, más de quince días en los que he sido incapaz de leer ni una sola página.

1/7/10

Mi retórica IV: Hipérbole

Una exageración ha sido mi vida desde el último apunte, de magnitud emocional. Un aspecto que en mí significa: vital.
El cuerpo hiperbólico de Lino paró multiorgánicamente delante de nuestras narices; situación exagerada de la vida. A partir de ahí viví la enormidad de su falta en mi día a día. Tan grande fue esta pérdida y tanta la responsabilidad que a partir de ésta cayó sobre mí, que hizo que, paradójicamente, no pudiera ni pensarlo, como aquella letra de canción: y la verdad no sé por qué, se me olvidó que te olvidé, aunque nada se me olvida. Porque ahora, al cerrarse el ciclo, los espacios y la rutina compartida llevan su nombre.

La hipérbole fue como el sarcasmo de su intensa vida: contaron un chiste, rió y murió. Parece un cuento de Cortázar, pero no lo es.

19/5/09

Inventario

Podría escribir de muchas cosas: me he leído un montón de libros, todos me han gustado y ello incluye Stig Larsson, aunque en mi conciencia una vocecilla me canturreara en tono de Chincha chincha: Te estás enganchando, te está gustando y yo, ¡No, no puede ser!, si cumple todos los requisitos para que no me guste: comercial, bestseller, policiaca, le encanta a mi hermano H., a mi cuñada R.…(Mare meua què m’està passant?). Menos mal que llega Rushdie y me cuenta en sus Hijos de la medianoche, Las mil y una noches de la India y me cuenta los Cien Años de Soledad de la India y me reconcilio conmigo misma y amo la literatura. Y llega Ò. y me enseña que es Precisament així donde Kipling construye el mundo en unos cuentos de la selva que nos recuerdan a un Gianni Rodari angloindio y el “Érase una vez…” se convierte en un “Temps era temps, fillet meu del meu cor, hi havia…” igual de entrañable y soñador. Y P. me habla de poetas y leo poesía y…

Podría escribir de muchas cosas, hasta los versos más tristes esta noche o un INVENTARIO de lecturas o de vida; pero para escribir sobre tu muerte Mario, mejor me callo. Hoy no me apetece, seguro que ni mañana ni mañana pasado que diría la Bertita, a la que un día leeré tu Táctica y estrategia para que conquiste el mundo, para que entienda el mundo, para que ame al mundo, para que crezca.

28/2/09

Confesión

Ahora, el tiempo (que ya ha dejado de hacerme ningún servicio) se va escurriendo. Pronto haré treinta y cuatro años. Quizá. Si lo permite este cuerpo mío que se hace trizas. pero no tengo ninguna esperanza de salvar la vida, ni puedo siquiera fiarme de tener mil y una noches. He de trabajar deprisa, más deprisa que Sheherazade, si al final quiero dar a entender -sí, dar a entender- alguna cosa. Lo reconozco: por encima de todo, me da miedo la absurdidad.
Empiezo a leer Los hijos de la medianoche de Salman Rushdie, primera página. Hoy hago 34 años. Inevitable la comparación y el mismo miedo, entre otros.

19/2/09

Rareza o Excusa

Creo que encontré el motivo, una respuesta al porqué que tantos (bueno, algunas) nos hemos preguntado, ahí va: estoy viviendo un proceso de cambio lingüístico. Raro ¿no?... (He de averiguar si esto está estudiado, seguro que sí).

Mi vida desde hace cuatro años a esta parte ha cambiado sustancialmente en muchos sentidos: de bibliotecaria a docente y siempre opositora; de vivir en un pueblo a vivir en la ciudad; de la imposibilidad a la posibilidad constante; del castellano perpetuo a la progresiva incorporación del catalán en mi vida, de modo afectivo en lo personal y necesario en lo profesional; de mi especialidad en castellano a ir completándola en catalán, para que hoy por hoy, un 85% de mi producción lingüística sea en este idioma, así como el 75% de mis lecturas.

¿Qué ha producido esto en mí? Un bloqueo en la escritura, soy una esponja que absorbe y absorbe pero en un idioma que no es el materno, al final, no sé en cuál pienso o en cuál me apetece escribir. Es como perder capacidad y… uff! creo que este texto es una prueba de ello.

¿O es una excusa?

28/8/08

Un pintalabios rojo

El Fringe Sunday es un día especial dentro de la programación del Festival de Edimburgo del que os hablaba en el apunte anterior. Es un día y un espacio, el gran parque “The Meadows”, donde muchos artistas ofrecen una parte del espectáculo que exhiben en los diferentes venue, que son los lugares de actuación: teatros, pubs, iglesias... Un día entero viendo muestras artísticas de todos los estilos.

Gracias a estos pequeños bocados descubrimos algunos de los espectáculos que finalmente visitamos y entre ellos, uno muy importante para mí, en el que supe, después de 33 años, qué quiero ser de mayor: Camille O'Sullivan. Ella hizo, con una fuerza tremenda en el escenario, las delicias de todos con canciones de Bowie, Tom Waits, Nick Cave o Radiohead, entre otros.

El primer paso para alcanzar este sueño ya lo tengo: un pintalabios rojo.

Aquí os dejo cinc cèntims de todo esto.


13/1/07

Preciosa Lello & Irmâo

Curioso vagón para transportar libros, en la librería más hermosa que he visto nunca, la Livraria Lello e Irmâo, en Porto.

vagonetalibros.JPG

16/5/06

El dios de las pequeñas cosas

Si blog es el lugar que nos sirve de cuaderno de anotaciones en red, no quiero que se me olvide ninguno de estos nombres o títulos este año, por buenos o por no tanto:

Mogwai, Rinôçérôse, María del Mar Bonet, Budapest, Miquel Gil, Óscar Briz, Homenatge a Ovidi, Miguel Poveda, Mariza, Lali Puna, Maga, Cocorosie, Pascal Comelade y Enric Casasses, Manta Ray, Serie B, Martxelo Otamendi, Sant Jordi, Lisboa, Londres, Berlín, Barcelona, Dénia, Crash, Zona Libre, De latir mi corazón se ha parado, Otros tiempos, Caché, Funny Games, El video de Benny, Sud Express, Tú, yo y todos los demás, El niño, Saraband, Match Point, Arcadia, Flores Rotas, Las llaves de casa, Working Class, Exils, Maria Bethania, Código 46, Land of Plenty, La vida es un milagro, Transamerica, Sólo un beso, Ubú Rei, Sopa de pollastre amb ordi, Hedda Gabler, Santa Joana dels Escorxadors, El ABC de la lectura, Amherts, Antología del humor negro, Árboles en invierno, Palabra sobre palabra, La vuelta al mundo en 80 días, Historia de Cronopios y de Famas, El último round, Queremos tanto a Glenda, Middlesex, Bruixa de dol, El déu de les coses petites...



Ah! Lo olvidaba, Buenas noches y buena suerte.

11/4/06

Los espejos en el Callejón del Gato

Últimamente resulta complicado saber dónde vivo, los esquemas se disuelven, hasta vivir de verdad una vida más parecida al reflejo distorsionado de los espejos que Valle-Inclán ilustró en el Callejón del Gato que a una lógica normal. Suele pasarme continuamente con algunas de las noticias que ilustran los medios de comunicación, algunas sorprendentes, como ésta.

Me voy a la chita callando, no sea que me oigan.

6/1/06

Aquello que me interesa…(dos años)

El título ha variado del que por dos veces se ha reproducido en Alas, del plural nos de los anteriores textos a una primera persona que me identifica, aunque no ha variado la filosofía que David y yo introducimos como identificadora de lo que juntos comenzamos: Reflexión heterogénea, pensamiento ecléctico, y diálogo constante sobre aquello que nos interesa.... Un año de pocos textos, aunque muchas historias, un año lleno de cambios, un año en el que Alas y Balas siempre fue una “habitación propia” donde acudir. Puede que situada en la retaguardia de mi vida, un apunte de existencia de aquello que me interesa, un cajón, a veces, de sastre, que sigue aumentando.

22/12/05

Parecen felices...

Parece que en Navidad el mundo es feliz, nos amamos. Nos regalamos y besamos los unos a los otros como buenos hermanos. Es difícil evadirse de esta moviola vestida de "tradición" ni para los que quieren hacerlo.

Hoy, acabado el trabajo, vuelvo a casa con miles de felicitaciones ansiosas de perderte de vista y el regalo de un anónimo, o mejor dicho, de un o una invisible, un libro de Ángel González, Palabra sobre palabra, y leo:

TODOS USTEDES PARECEN FELICES...

...y sonríen, a veces, cuando hablan.
Y se dicen, incluso,
palabras
de amor. Pero
se aman
de dos en dos
para
odiar de mil
en mil. Y guardan
toneladas de asco
por cada
milímetro de dicha.
Y parecen -nada
más que parecen- felices,
y hablan
con el fin de ocultar esa amargura
inevitable, y cuántas
veces no lo consiguen, como
no puedo yo ocultarla
por más tiempo: esta
desesperante, estéril, larga,
ciega desolación por cualquier cosa
que -hacia donde no sé-, lenta, me arrastra.


Por cierto, tiene buen gusto mi invisible donante.

12/12/05

Ocupada

Puede que Pavese tenga razón.

Debe de ser importante que un joven siempre ocupado en estudiar, en volver páginas, en leer y releer, hiciese su gran poesía sobre los momentos en que salía al balcón o de estar bajo un arbusto o en el ribazo o en un campo verde. (Silvia, Infinito, Vita solitaria, Ricordanze.) La poesía nace, no de la our life's work, de la normalidad de nuestras ocupaciones, sino de los instantes en que levantamos la cabeza y descubrimos con estupor la vida. (También la normalidad se convierte en poesía cuando se hace contemplación, es decir, cesa de ser normalidad y se convierte en prodigio.)

Aquí se comprende por qué la adolescencia es gran materia de poesía. Se nos aparece a nosotros -hombres- como un instante en el que todavía no habíamos inclinado la cabeza ante las ocupaciones.



Cesare Pavese, El oficio de vivir

11/7/05

Te escribo esta carta para decirte...

El título de este texto puede que haya sido el comienzo de centenares de cartas. Tengo muchas pendientes de escribir, excusadas siempre bajo un ahora no tengo tiempo que no me convence ni a mí misma, obligada como estoy a escribir una media de diez mails diarios. Correos rápidos, cómodos, económicos, de pronta respuesta, pero de efímera vida.

Los epistolarios han constituido unos documentos de gran riqueza cultural a lo largo de la historia. Se han reconstruido cientos de biografías gracias a ellos. Por ellos supimos de amores y peleas, así lo muestran algunas cartas intercambiadas entre Lorca, Dalí y Buñuel; curiosidades y hallazgos científicos, como los que conocimos gracias a las cartas de Leonardo da Vinci; sin olvidar tampoco que fueron de los más importantes medios de expresión de la literatura escrita por mujer en una época verdaderamente patriarcal, como la que en 1690 Sor Juana Inés de la Cruz envía a su superior, aquella Carta atenagórica, donde según la retórica de la época, ya hace la autora una reivindicación del derecho a interesarse por el saber, aunque se sea mujer.

Hemos pasado de la cajita con cartas antiguas guardadas en un armario o en nuestro escritorio a las carpetas de un nuevo escritorio. Y cómo ha cambiado nuestro escritorio, del aglomerado de color madera a uno con un fondo maravilloso de un paisaje paradisíaco o con la imagen de uno de nuestros cuadros preferidos.

Seguramente mi generación puede que siga enviando alguna carta. Puede ser también que, a parte de las de reclamaciones por escrito ante algún fraude sufrido, escribamos alguna felicitación vía tarjeta postal. En su día, estas cartas que ya no necesitamos enviar fueron necesarias para susurrar un te amo, para gritar algún te odio, para que alguien lea un querida madre te echo de menos, para un no estoy de acuerdo con tu teoría…

Ahora me pregunto, ¿cuántos de nosotros escribimos cartas?

8/6/05

Llueve

    Aguacero tranquilo sobre
    piel y asfalto caliente
    de prisas olvidadas
    de circular fluido.



    Aguacero suave en
    unos ojos que miran debajo
    de su pisada misma
    en circular fluido.

10/5/05

Fugas Subversivas o Identidad Sucesiva

Las narraciones nacionales globales o colectivas, se hacen especialmente accesibles a través de la propia historia familiar, simplemente preguntándonos por qué nos casamos y con quién, por qué perdemos contacto con determinados parientes y con otros no. Podemos tomar como punto de partida, por ejemplo, investiga sobre el lugar donde viviemos o donde crecimos. ¿Quién vivió antes? ¿Qué cambios se han hecho o han hecho? ¿Cuándo se construyó tu casa?¿Qué nos dicen los archivos municipales? ¿Cómo encaja todo esto en la historia local? ¿Se ha revalorizado o se ha devaluado? ¿Por qué? ¿Cuándo se trasladó tu familia? ¿De dónde venía y por qué se mudó? ¿Qué gente habitaba el territorio originariamente? ¿Tu familia recuerda su historia en aquella zona o en alguna otra? ¿Tus parientes viven cerca? ¿Qué ha canviado desde tu juventud? ¿Por qué? ¿Qué relación tiene el interior de tu casa con el exterior? ¿Cómo refleja el estilo y la decoración la formación cultural de tu familia y su lugar de procedencia? ¿Tiene garage? ¿Hierba? ¿Jardín? ¿La vegetación es local o importada? ¿Hay bastante agua para mantenerla? ¿Hay animales? Y desde un punto de vista más general. ¿Estás satisfecho con el presente? Si no lo estás, ¿añoras el pasado o suspiras el futuro? Y así sucesivamente.


LUCY R. LIPPARD



Ésta es la presentación de la exposición Fugas subversivas: reflexiones híbridas sobre las identidades (Universitat de València. 26-18 septiembre de 2005. Sala Thesaurus. La Nau). Al leerla me quedaron varias sensaciones, aunque destacaba una: la identidad, es cierto, y así sucesivamente... ... ...