Pocos veranos recuerdo de tanta lectura como este y de tanta ansia por hacerlo después de un curso
agotador. Desde los cuentos de Alice Munro (Odi, amistat, festeig, amor, matrimoni) a los de Doctorow (Tot el temps del món), caminando
por Un
vasto y desierto paisaje de Kjell Askildsen. De la poesía de Szymborska a la de Berta Piñán y cerca de mí, Tarde o temprano me espera Jose Emilio Pacheco. En teatro, Les Cunyades de Michel Tremblay. Alguna novela. Novelas entrañables, poéticas, de búsqueda
vital, como Els peixos no tanquen els
ulls, que me recuerdan a otras lecturas, de otros veranos, como a L’illa de Giani Stuparich; narraciones
redondas como la pequeña Tu i jo; la
novela que encantó a mi madre, que también pasó su tiempo entre costuras; novelas malas, como Lobas de mar
de Zoé Valdés o grandiosas como 2666
de Roberto Bolaño al que descubrí también unas vacaciones como estas, con todo el tiempo del mundo y unos detectives salvajes.
Ahora mismo ando observando las diferencias y semejanzas entre el mundo de ayer de Zweig y el mío. Mientras tanto, mañana empieza todo, de nuevo.
[Como ya sabéis algunos, voy apuntando las lecturas, el cine, el teatro y los conciertos en el lateral del blog. Por si os puede servir de guía, o de desguía]
[Como ya sabéis algunos, voy apuntando las lecturas, el cine, el teatro y los conciertos en el lateral del blog. Por si os puede servir de guía, o de desguía]
1 comentario:
¡Qué grande eres! :))
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