A comme
argent
He aprendido a respetar solamente el dinero
Las personas no me parecen respetables
estas cosas se aprenden llorando.
Si en tres años acumulas decepciones suficientes
para levantar una montaña inmensa de mierda
empiezas a desconfiar por fuerza de la idea de
humanidad
te separas por fuerza de la idea de humanidad
te decepciona por fuerza la idea de humanidad.
A veces basta una sola humillación
una sola ofensa
un solo cruce con la persona equivocada
para cambiar para siempre tu idea de humanidad.
Prefiero intercambiar un par de frases cortas
con los vendedores chinos
son amables a cambio del precio de los productos
es la única amabilidad en la que confío
la amabilidad entre el vendedor y el comprador.
Entrar en un comercio chino y preguntar:
¿queda pan?
Sí
¿cuánto es?
Sesenta céntimos
Coger mi barra de pan y largarme
sin concederle tiempo al conocimiento
sin darle una oportunidad a la decepción mutua ni
a la humillación mutua. […]
Y tú dirás, “pero hay que respetar al ser humano” “existen
las excepciones” “ejemplos de grandeza humana, joder, ejemplos de grandeza
humana”
Y yo te digo,
a ti, Mister Happy-Hippy,
te digo,
o es que eres imbécil
o es que no has llorado todavía lo suficiente.
Si dices esa estupidez es que no has llorado
todavía lo suficiente.
Aunque tú pienses que has llorado mucho
no has llorado todavía lo suficiente
no has acumulado decepciones suficientes
para levantar una montaña inmensa de mierda.
No te han jodido la vida lo suficiente.
Métete tus buenas intenciones por el culo.
Métete tu falso amor al prójimo por el culo.
Métete tu buen rollito de
pequeño-intelectual-burgués-europeo-responsable dedicado a la cultura por el
mismísimo culo.
Si hubieras llorado lo suficiente comprenderías
que la persona que te vende el pan cada mañana sólo puede ser una persona
despreciable.
Incluso recién nacidos estamos sucios
cuando hayas llorado lo suficiente vuelve por aquí.
Uno se convierte en una persona despreciable a
fuerza de conocer gente despreciable
ahora yo también soy una persona despreciable
la más despreciable
Y espero respetar el dinero lo suficiente para
alejarme definitivamente de todos, o para que todos se alejen de mí.
Si para quedarme sola tuviera que insultar a mi
propio hijo lo insultaría.
Hasta aquí hemos llegado.
Y te
aseguro que es necesario haber amado mucho, haber confiado mucho, y haber
llorado mucho para llegar hasta aquí.