En el principio fue el sustantivo. No había verbos. Nadie decía “voy a la casa”. Decía simplemente “casa” y la casa venía a él. Nadie decía “te amo”. Decía simplemente “amor” y uno simplemente amaba. En el principio era mejor.
3/3/11
El verbo
25/2/11
AGHHH!
Busque, compare, y si encuentra una televisión autonómica mejor, más plural, de mayor calidad, que de verdad vertebre y defienda la lengua propia, que no avergüence ni calle ni oculte, que no provoque las comparaciones siempre odiosas, húndala a multas, estrangúlela, asfíxiela hasta que tenga que cerrar, para que después del apagón analógico en la Comunidad Valenciana llegue el apagón de TV3, la noticia que se cuela en la red vestida de indignación en un fin de semana en el que las calles de muchos países se llenan de gritos de libertad reprimidos y machacados. Aquí lo que muere es una opción de pluralidad, de libertad para elegir, que formaba parte de nuestra vida cotidiana televisiva desde hace muchos años. Ahora nos impiden tenerla ¿Por qué será? ¿Por qué les molestaba tanto que viésemos TV3, si la entendemos a la perfección, mejor que a otras que hablan castellano pero con un lenguaje de mierda, o que otras que hablan un valenciano lleno de mentiras y silencios? No han cejado hasta conseguirlo, imponiendo la razón de la fuerza frente a la fuerza de la razón y la pluralidad. Como si les hiciésemos algún daño. ¿Y tú qué miras? Imagen en negro, rabia, consternación y un Eliseu Climent que en rueda de prensa recuerda que fue precisamente Acció Cultural la entidad que más se movilizó en demanda de una Televisión Valenciana pública y de calidad, no esa bazofia ruinosa que cuesta cada vez más defender y mantener.
Doy un salto en el tiempo hasta una par de semanas antes, hasta el debate emitido en La 2 de TVE, esa cadena que ahora apenas merece un mínimo recuedro en letras minúsculas en la página de programación de El País, bajo el título ¿Tenemos la televisión que nos merecemos? Me da por pensar que estos multadores ya han decidido por nosotros, los que han llevado a la asfixia económica a Acció Cultural para que cesasen los repetidores que ellos gestionaban pero que se montaron con dinero de todos, con bonos de mil pesetas que costaba un montón colocar a los amigos y conocidos. Piensan que los valencianos no nos merecemos ver esa televisión vecina. Si fuese ucraniana, o de la otra Polonia, o una de las de tarot y adivinaciones, o emitiese insultos y bajas pasiones en la franja porno, sería distinto. Prefieren eso a una señal que venía de esa comunidad con la que lingüísticamente nos entendemos a la perfección, por mucho que se empeñen y se rasguen las vestiduras con argumentaciones tan cutres como la de que el hombre del tiempo emplea la expresión “País Valencià”. Frente a la televisión sin fronteras en un mundo global donde poder comunicarse y compartir “on line” con cualquier lugar del planeta, la contumacia por aniquilar, por acallar, por poner puertas al campo televisivo, como si ver TV3 fuese feroz disidencia, quinta columna, enemigo infiltrado y a las puertas, nos parece una total aberración, y más si la comparamos con los contenidos de Canal 9, que ha traicionado todos aquellos objetivos para los que fue creada.
Para acabar, otro aviso a navegantes no menos descorazonador de la revista, esta vez de la sección El huevo de Colón:
18/2/11
16/1/11
Curiosidades
- Un 60% de las entradas al blog entraron buscando “un buen polvo”, no sé por qué un 1% lo escribe en mayúsculas y otro 1% lo minimiza a “un buen polvito”.
- El 9% no tenía la precisión enfática del indefinido y escribieron “BUEN POLVO”.
- Otro 2% o confundieron las grafías o eran gallegos buscando un pulpo, pues escribieron “UN BUEN POLBO”.
- Algunos localizaron el lugar de preferencia en estas palabras: “UN BUEN POLVO EN MADRID”, un 2%.
CONCLUSIÓN: Gracias a poner "eso" entra alguien en este blog. Técnicas de marqueting (involuntarias, lo prometo).
31/12/10
Mis diez inventarios del Inventario 2010
Y como si ya de una tradición se tratase, empiezo el año con el libro de H.
Un abrazo a tod@s. Cuidaos mucho.
12/12/10
Don Quijote Digital
En mi opinión, es el mejor trabajo de estas características que he visto.
12/7/10
(B)ersos (II)
Vermeer
Mientras esa mujer del Rijksmuseumcon esa calma y concentración pintadassiga vertiendo día tras díala leche de la jarra al cuencono merecerá el Mundoel fin del mundo.
9/7/10
Memorias
8/7/10
(B)ersos...
Las grandes esperanzas
[…]
Cada mañana me pregunto cuántos somos
nosotros y de quién venimos,
y qué precio pagamos por esa confianza.
O quizá
no venimos tampoco para eso.
La cuestión se reduce en estar vivo un instante,
aunque sea un instante no más,
a estar vivo
justo en ese minuto
cuando nos escapamos
al mejor de los mundos imposibles.
En donde nada importa,
nada absolutamente- ni siquiera
las grandes esperanzas que estan puestas
todas sobre nosotros, todas
y así pesan.
1/7/10
Mi retórica IV: Hipérbole
El cuerpo hiperbólico de Lino paró multiorgánicamente delante de nuestras narices; situación exagerada de la vida. A partir de ahí viví la enormidad de su falta en mi día a día. Tan grande fue esta pérdida y tanta la responsabilidad que a partir de ésta cayó sobre mí, que hizo que, paradójicamente, no pudiera ni pensarlo, como aquella letra de canción: y la verdad no sé por qué, se me olvidó que te olvidé, aunque nada se me olvida. Porque ahora, al cerrarse el ciclo, los espacios y la rutina compartida llevan su nombre.
12/1/10
Mi retórica (III): Comparació
Una dona sense un homeés com un peix sense bicicleta.
8/1/10
Cinco años después… Porque Sueño (II)

Le cojo gusto a leer. Me meto dentro de cualquier libro que cae en mis manos y sólo me retiro de él cuando cae el telón. Un libro es un mundo, un mundo concebido, un mundo con un principio y un fin. Cada página de un libro es una ciudad. Cada línea es una calle. Cada palabra es una morada. En la casa cuya forma es “camello”, hay un camello. Dentro de la cabaña “oca”, una oca me espera. […] No intento recordar las cosas que ocurren en un libro. Esta mañana, al salir de mi libro, sentía una deliciosa sensación de embriaguez y espacio, una gran impaciencia, un magnífico deseo. Lo único que le pido a un libro es que me inspire energía y valor, que me diga que hay más vida de la que puedo abarcar, que me recuerde la urgencia de actuar. Si casi todas las palabras de esta noche han pasado por mis ojos como el agua del mar por los costados de un navío, las pocas palabras que he retenido han grabado en mi espíritu una marca indeleble.
Un regalo inesperado. No sabía que se había traducido L’avalée des avalés (El valle de los avasallados de Réjean Ducharme), el libro amuleto del protagonista de la película Léolo, Léolo Lozone. Estoy nerviosa por comenzarlo y todo… ¿Qué cosas no?
Gracias a Ediciones Doctor Domaverso y a su traductor, Miguel Rei, por la iniciativa.



