En el principio fue el sustantivo. No había verbos. Nadie decía “voy a la casa”. Decía simplemente “casa” y la casa venía a él. Nadie decía “te amo”. Decía simplemente “amor” y uno simplemente amaba. En el principio era mejor.
Isidoro Blastein, Por favor, sea breve, Páginas de espuma
3 comentarios:
Felicidades por el blog!
Me parece mu interesante tu blog! Yo estoy empezando a moverme por la red y me gusta mucho el estilo que tiene el tuyo. Felicidades!!!
aRi
Gracias Araceli.
Muy amable y bienvenida!
Hola Ana!
Tomo nota de este post. Sencillamente me encanta. Descubro un modo de impersonalidad hermoso...
Saludos!
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