Estoy impactada ante la
lectura de “Maldito sea el hombre que confía en el hombre”: un projet d’alphabetisation, de Angélica Liddell. Os
muestro la intervención del primer personaje. Imposible dejar aquí la lectura. Un texto tan devorador como la humanidad que presenta.
A comme argentHe aprendido a respetar solamente el dineroLas personas no me parecen respetablesestas cosas se aprenden llorando.Si en tres años acumulas decepciones suficientespara levantar una montaña inmensa de mierdaempiezas a desconfiar por fuerza de la idea de humanidadte separas por fuerza de la idea de humanidadte decepciona por fuerza la idea de humanidad.A veces basta una sola humillaciónuna sola ofensaun solo cruce con la persona equivocadapara cambiar para siempre tu idea de humanidad.Prefiero intercambiar un par de frases cortascon los vendedores chinosson amables a cambio del precio de los productoses la única amabilidad en la que confíola amabilidad entre el vendedor y el comprador.Entrar en un comercio chino y preguntar:¿queda pan?Sí¿cuánto es?Sesenta céntimosCoger mi barra de pan y largarmesin concederle tiempo al conocimientosin darle una oportunidad a la decepción mutua ni a la humillación mutua. […]Y tú dirás, “pero hay que respetar al ser humano” “existen las excepciones” “ejemplos de grandeza humana, joder, ejemplos de grandeza humana”Y yo te digo,a ti, Mister Happy-Hippy,te digo,o es que eres imbécilo es que no has llorado todavía lo suficiente.Si dices esa estupidez es que no has llorado todavía lo suficiente.Aunque tú pienses que has llorado muchono has llorado todavía lo suficienteno has acumulado decepciones suficientespara levantar una montaña inmensa de mierda.No te han jodido la vida lo suficiente.Métete tus buenas intenciones por el culo.Métete tu falso amor al prójimo por el culo.Métete tu buen rollito de pequeño-intelectual-burgués-europeo-responsable dedicado a la cultura por el mismísimo culo.Si hubieras llorado lo suficiente comprenderías que la persona que te vende el pan cada mañana sólo puede ser una persona despreciable.Incluso recién nacidos estamos sucioscuando hayas llorado lo suficiente vuelve por aquí.Uno se convierte en una persona despreciable a fuerza de conocer gente despreciableahora yo también soy una persona despreciablela más despreciableY espero respetar el dinero lo suficiente para alejarme definitivamente de todos, o para que todos se alejen de mí.Si para quedarme sola tuviera que insultar a mi propio hijo lo insultaría.Hasta aquí hemos llegado.Y te aseguro que es necesario haber amado mucho, haber confiado mucho, y haber llorado mucho para llegar hasta aquí.