Leyendo dietarios siempre me pasa lo mismo, me entran unas ganas increíbles de escribir. Entre fragmento y fragmento de pensamientos del autor yo pienso en posibles comienzos de textos reales y ficticios, pero que únicamente se escriben y escriben en mi cabeza. Eso me pasó ayer y hoy todavía estos principios que seguramente no sean, se acumulan; para que no me olviden, como la letra del bolero, voy a apuntarlos:
- 1. Mar vivía en una casa junto al mar que el huracán Rita se encargó de destrozar…
- 2. Una amiga le dice a la otra: “lo siento mucho pero no te crees”.
-¿Cómo?-contesta la otra.
-Sí, ya me has oído que no te crees en absoluto, que no te dejas aparecer, que no te dejas conocer…
- Pero si soy transparente…
Una vez en casa, la otra le cuenta al otro su conversación con una amiga y él contesta: “Tiene toda la razón”.
Desolación de la otra.
- 3. Tengo unas fotos curiosas sobre un carrito portalibros de la biblioteca de Cork.
- 4. He descubierto un vídeo desmitificador sobre el idioma español de Juan Carlos Moreno Cabrera de una evidencia dolorosa.
- 5. Nunca vi unas manos tan blancas y tan llenas de trabajo; tanto, que se había tatuado en ellas…
Ahora ya puedo volver al sillón a seguir leyendo. Misión casi cumplida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario