5/8/07

En Busca del Dios Virtual

La revista Debats, publicación de la Institució Alfons el Magnànim, dedicó su número de primavera a Lo virtual, así se llama el monográfico, en ella nos encontramos con reflexiones sobre el término virtual, enfrentado a lo más puramente real, desde varias posturas estéticas y artísticas, el cine, la arquitectura, la filosofía y de manos de buenos críticos sobre la materia, sin duda recomendable la para tener una visión global sobre lo que lo virtual ha supuesto para la sociedad. Los autores escogidos para la publicación, han sido propuestos por Andoni Alonso e Iñaki Arzoz, padres a su vez de un ensayo sobre cibercultura llamado La nueva ciudad de dios.

Mediante estos dos autores, en su artículo de la revista titulado El triunfo de lo virtual, del fiasco de la realidad virtual a la filosofía virtualista, conozco de la existencia de según ellos el último y más secreto de los proyectos de lo virtual que tiene como protagonista a la ciencia. Nos hablan de una filosofía, calificada de tecno-hermética, que ha creado una especie de religión cientifista o digitalista, basada en que al final de los tiempos, el progreso tecnológico generará en el punto Omega de Teilhard de Chardin el dios del futuro, punto de partida de un paraíso virtual para todos los seres que han existido. Estas teorías están inspiradas por Frank J. Tipler, basadas en la tesis de que todo el universo es en realidad una inmensa máquina virtual, un sistema operativo que se está desplegando en el tiempo y que cuando culmine mostrará la existencia de Dios.

No sabemos ciertamente, pero cuentan nuestros autores, que hay importantes científicos, sectas como los extropianos, tecnólogos como Ray Kurzweill (teórico de máquinas espirituales), escritores de ciencia ficción como Stephen Baxter o gurús de Internet como Kevin Nelly que ya forman parte de una comunidad diversa de creyentes atrapados por el imaginario utópico de lo virtual y sus virtualidades futuras. El proyecto del dios futuro, es un síntoma de la deriva virtual de las ciencias.

Una de las críticas, numerosas a esta teoría como podréis imaginar, aunque no las suficientes desde el mundo científico como para demostrar la vertiente fantástica de estos proyectos, viene de un tal Martin Gadner, que piensa que lo que le ha pasado a Tipler ha sido un empacho de literatura de ciencia ficción. ¿Será este Tipler nuestro Quijote en Lo Virtual?

8/5/07

Ninguna Parte

Siempre he pensado que en las Ferias del Libro me alimentan la expectativa de encontrar algo distinto, alguna joya escondida que sorprenda al escaparate de éxitos al que nos tienen habituados la mayoría de casetas. Este año en Valencia, ni ha cambiado mi expectativa ni han cambiado los expositores llenos de bestsellers y novedades, pero sí he encontrado una pequeña joyita que únicamente vi en una librería, parece que sin razón local ni social (curioso y no menos filosófico nombre que se le asigna en la terminología empresarial), pero existente sobre ruedas, como se publicitan sus propietarias, y con apartado de correos para cualquier pedido: Sidecar, sobre ruedas.
La joyita en cuestión se titula Ninguna parte, es un texto de una autora conocida por mí de oídas únicamente, Yasmina Reza. Dos aspectos me hicieron acercarme a él: una escueta recomendación en un periódico y el prólogo de Eduardo Mendoza del que puedo rescatar calificaciones sobre literatura que siempre me van a atraer: ternura contenida, imágenes precisas, silencios expresivos, desarraigo sin pérdidas, realidad sin drama.

Sigue Mendoza:

Es el autorretrato de un personaje sin país, sin casa, sin tradición, habitante de barrios de nueva planta y de apartamentos que ni siquiera pretender ser un hogar, sin más tierra que las palabras de una lengua adquirida y unos sentimientos que por definición son hijos del instante, tan profundos como frágiles.


Se muestra en el libro además, en varias ocasiones una, no sé si llamar, preocupación por el deseo de olvido, que ha habitado en nuestra sociedad de manera casi obligatoria. De ahí el término tan visual de pasar página, en un fragmento donde muchos podemos vernos reflejados escribe la autora:
Interrogada por mí sobre su infancia, mi madre dijo al menos diez veces en una conversación que le aburría: hay que pasar página. Pasar página vuelve siempre sin que yo consiga nunca ver de qué página se trata.


Por último, otro bocado más de este libro de apenas 64 páginas:
Los lugares me inspiran cuando los veo, por ejemplo, desde una carretera o desde un tren. Veo un bosque, un camino, un riachuelo a lo largo de una carretera nacional, entre vallas publicitarias y almacenes. Algunos acontecimientos, algunos seres son como los paisajes. No se les puede retener (o recordar) más que de pasada, a hurtadillas. Ejercen sin embargo una influencia radical sobre todo lo que es formulado, son la materia misma de la escritura.

24/2/07

Ciudades y recuerdos

La lectura de Estambul. Ciudad y recuerdos, de Orhan Pamuk, me hace viajar no sólo a esta ciudad, que visité este verano, sino a otras muchas. Me siento encandilada por una narración simple y tremendamente poética, no sólo desde el punto de vista textual sino también por el visual, a la hora de descrivivir una ciudad que tan maltratado tiene al autor.

Para mis cuatro amargos personajes serían puntos de referencia el olor a comida de todos esos establecimientos, las líneas de los periódicos destrozados a fuerza de tanto leerlos en los cafés, los carteles de los muros (que para mí son lo que hace que una ciudad lo sea de verdad), los vendedores ambulantes, los anuncios en los costados de los autobuses y tantas otras cosas [...] Cada vez que pienso en ellos recuerdo que lo que hace especial a una ciudad no son solo su topografía ni las apariencias concretas de edificios y personas, la mayor parte de las veces creadas a partir de casualidades, sino los recuerdos que ha ido reuniendo la gente que, como yo, ha vivido cincuenta años en las mismas calles, las letras, los colores, las imágenes y la consistencia de las casualidades ocultas o expresas, que es lo que lo mantiene todo unido.


Las palabras que he resaltado en negrita me llevaron a recordar de nuevo los textos de Galeano y a Porto, donde tomamos esta imagen que bien puede definir la ciudad.



[En el desespero de las manos llenas no está la tranquilidad de las manos vacías. ¡Bello es el silencio de las ruinas!]

13/1/07

Preciosa Lello & Irmâo

Curioso vagón para transportar libros, en la librería más hermosa que he visto nunca, la Livraria Lello e Irmâo, en Porto.

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11/1/07

Me gusta, no me gusta

Puedo suscribir estas palabras en un 85% de las apreciaciones:

Me llamo Inés Andrade. Hago un metro sesenta y dos y peso cincuenta y seis quilos. Llevo gafas. Me gusta el papel cuadriculado, los nombres de lugares, el queso, los árboles, la pintura de Magritte, los gatos, el color verde, el cascanueces, nadar, los cerezos cuando florecen, revolver en las librerías, las estrellas fugaces, las películas chinas, las películas de Humphrey Bogart, el agua, tener tiempo, Estocolmo, el vino, los besos, romper a reír hasta que me hace mal el estómago, la llovizna, los ordenadores, la poesía de Rilke y de Sicart, el jazz, limpiar a fondo y ordenar los armarios, las conversaciones con respuestas picantes y rápidas, las fresas, el viento, la utopía. Detesto las anécdotas para presumir que has estado, los granos que a veces llevas en la cara, el arroz con leche, los hombres con bigote, las opiniones ligeras, los tópicos que se repiten hasta que acabas pensando que son verdad, las personas que hacen la segunda pregunta antes de la primera, las flores de plástico, los zapatos de tacón, la pornografía, los chicles, los casamientos, las primeras comuniones, los accidentes de tráfico, la violencia doméstica, la violencia salvaje, las canciones de moda, las canciones que no se pueden tararear, Navidad, los eucaliptos, aceptar lo que dicen sin preguntarme. Punto y aparte. […]
Además, que acabe bien o mal tanto es, que la suerte del amor es sentirlo.

Teresa Moure, Hierba Mora
[NOTA: La traducción es mía, no tenía la traducción del libro en castellano a mano]

Y a ti, ¿qué te gusta o qué no te gusta? Quizá los momentos de silencio

29/9/06

Términos de corrección

La semana pasada me estrené en un trabajo nuevo, hice la primera corrección de un libro para una editorial. Sabía que los correctores usaban marcas en el texto más o menos regladas para su trabajo, pero no las conocía todas. Fue buscando dichos signos cuando me encontré con un pequeño glosario tipográfico. Aquí tenéis unas curiosas definiciones:

    ·Bigote: Filete con forma de huso, es decir, más grueso en el centro que en los extremos, hacia los que se va adelgazando a medida que se acerca. También llamado filete inglés.
    ·Bustrofedón: Forma de escribir en la que una línea corre en una dirección y la siguiente continúa en la contraria. Aunque ya no se utiliza, fue muy común en ciertas culturas antiguas del Oriente próximo.
    ·Calle: Coincidencia antiestética de espacios entre palabras de varias líneas de un mismo párrafo, formando lo que también se denomina río.
    ·Casado: Tipo de disposición de las páginas de un pliego para que, una vez plegado, queden todas en su orden correcto.
    ·Chivalete: Mueble de madera o metálico que se empleaba para guardar cajas tipográficas y como banco de trabajo para la composición manual.
    ·Delantera: Parte derecha de un impreso o libro. Un libro se abre por su delantera.
    ·Huérfana: Palabra o línea al final de un párrafo que ha sido desplazada a la columna siguiente.
    ·Imposición: Proceso tipográfico por el que se colocan en la forma las páginas correctamente, siguiendo un casado determinado.
    ·Intonso: Libro que se encuaderna sin cortar las barbas ni los dobleces de los pliegos.
    ·Ladronas: Líneas con sólo tres letras.
    ·Mano: Calibre o grosor del papel.
    ·Mochuelo: Omisión de una palabra, parte de una frase o frase completa.
    ·Pastel: Mezcla de caracteres de distinto tipo en una misma palabra.
    ·Topo: Boliche.
    ·Viuda: Palabra aislada en la última línea de un párrafo.


Como veis hay huérfanas, viudas y ladronas; aunque también casados, mochuelos, bigotes e intonsos, sin olvidarnos de las delanteras (no me quiero imaginar la causa que originó las denominaciones). La muestra completa la podéis ver en la web de Corrector de Textos.

16/9/06

Vita Libris

Un hombre ha de leer de todo, un poco o lo que pueda, no se le ha de exigir más, vista la brevedad de la vida y la prolijidad del mundo. Comenzará por aquellos títulos que nadie no tendría que perderse, los libros de estudio, así llamados vulgarmente, como si no lo fueran todos, formarán un catálogo variable según la fuente de conocimiento de la que vamos a beber y según la autoridad que vigile el caudal, [...] Después vendrán las inclinaciones de juventud, los autores de cabecera, las pasiones temporales, los Werther para los suicidios o para huir, las graves lecturas de madurez, una vez llegados a un momento determinado de la vida todos más o menos leemos las mismas cosas, aunque el primer punto de partida no acabe nunca de perder su influencia, con aquella importantísima y general ventaja que tienen los vivos, vivos de momento, de poder leer lo que los otros, por haber muerto andes de hora, no llegaron a conocer.
José Saramago, El año de la muerte de Ricardo Reis.

7/9/06

Estación Central de Estambul

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Escondidos entre las sombras del parque más turístico de Estambul, estos hombres se ganan la vida rodeados de contrastes: personas, culturas, religiones... Nosotros los miramos mientras siguen ajenos a todo, menos a las prestadas palabras que transcriben.

Presenciar este escenario me trasladó a otro, esta vez cinematográfico, el de la película Estación Central de Brasil, donde una maestra de escuela retirada se ganaba la vida escribiendo las cartas que los analfabetos no podían elaborar ellos solos.

7/6/06

Cocinar y Escribir

Ojeando un libro, leo la siguiente cita extraida del libro La cocina de la escritura de Daniel Cassany, la autora del texto es Glòria Serres:

El proceso de escribir me recuerda los preparativos para una fiesta. No sabes a cuánta gente invitar, ni qué menú escoger, ni qué mantel poner... Ensucias ollas, platos, vasos, cucharas y cazos. Derramas aceite, lo pisoteas, resbalas, vas por los suelos, sueltas cuatro palabrotas, maldices el día en que se te ocurrió la feliz idea de complicarte la existencia. Finalmente, llegan los invitados y todo está limpio y reluciente, como si nada hubiera pasado. Los amigos te felicitan por el banquete y tú sueltas una de esas frases matadoras: Nada, total media hora... ¡Todo se ha hecho en el horno!

5/6/06

Nuevas Formas

En nuestra sociedad los ciudadanos estarán muy pronto divididos, si no lo están ya, en dos categorías: aquellos que son capaces sólo de ver la televisión, que reciben imágenes y definiciones preconstituidas del mundo, sin capacidad crítica de elegir entre las informaciones recibidas, y aquellos que saben usar el ordenador y, por tanto, tienen la capacidad de seleccionar y elaborar la información. El usuario de Internet no puede seleccionar, al menos de un vistazo, entre una fuente fiable y una absurda. Se necesita una nueva forma de destreza crítica, una facultad todavía desconocida para seleccionar la información brevemente con un nuevo sentido común. Lo que se necesita es una nueva forma de educación.



(Umberto Eco, Conferencia en la Academia Italiana degli Studi Avanzati, EE.UU, 12 de noviembre de 1996)

Es una cita antigua, pero en las escuelas siguen sin estudiarse en serio nuevos modos de educación, si acaso ciertas pinceladas de alguna voz inquieta. Diez años es demasiado tiempo y seguimos sin replantearnos aspectos que todos sabemos tan obvios hoy. Cuando lo hacemos, aparece el fantasma de la importancia incuestionable de los libros, que desde luego pocos le niegan. Hemos comprobado ya de sobra que lo sagrado se puede revisar, cuestionar y modificar, si la sociedad en general lo está haciendo ¿por qué no lo hace en serio la educación? ¿Cuánto más esperaremos?

16/5/06

El dios de las pequeñas cosas

Si blog es el lugar que nos sirve de cuaderno de anotaciones en red, no quiero que se me olvide ninguno de estos nombres o títulos este año, por buenos o por no tanto:

Mogwai, Rinôçérôse, María del Mar Bonet, Budapest, Miquel Gil, Óscar Briz, Homenatge a Ovidi, Miguel Poveda, Mariza, Lali Puna, Maga, Cocorosie, Pascal Comelade y Enric Casasses, Manta Ray, Serie B, Martxelo Otamendi, Sant Jordi, Lisboa, Londres, Berlín, Barcelona, Dénia, Crash, Zona Libre, De latir mi corazón se ha parado, Otros tiempos, Caché, Funny Games, El video de Benny, Sud Express, Tú, yo y todos los demás, El niño, Saraband, Match Point, Arcadia, Flores Rotas, Las llaves de casa, Working Class, Exils, Maria Bethania, Código 46, Land of Plenty, La vida es un milagro, Transamerica, Sólo un beso, Ubú Rei, Sopa de pollastre amb ordi, Hedda Gabler, Santa Joana dels Escorxadors, El ABC de la lectura, Amherts, Antología del humor negro, Árboles en invierno, Palabra sobre palabra, La vuelta al mundo en 80 días, Historia de Cronopios y de Famas, El último round, Queremos tanto a Glenda, Middlesex, Bruixa de dol, El déu de les coses petites...



Ah! Lo olvidaba, Buenas noches y buena suerte.

11/4/06

Los espejos en el Callejón del Gato

Últimamente resulta complicado saber dónde vivo, los esquemas se disuelven, hasta vivir de verdad una vida más parecida al reflejo distorsionado de los espejos que Valle-Inclán ilustró en el Callejón del Gato que a una lógica normal. Suele pasarme continuamente con algunas de las noticias que ilustran los medios de comunicación, algunas sorprendentes, como ésta.

Me voy a la chita callando, no sea que me oigan.