7/6/06

Cocinar y Escribir

Ojeando un libro, leo la siguiente cita extraida del libro La cocina de la escritura de Daniel Cassany, la autora del texto es Glòria Serres:

El proceso de escribir me recuerda los preparativos para una fiesta. No sabes a cuánta gente invitar, ni qué menú escoger, ni qué mantel poner... Ensucias ollas, platos, vasos, cucharas y cazos. Derramas aceite, lo pisoteas, resbalas, vas por los suelos, sueltas cuatro palabrotas, maldices el día en que se te ocurrió la feliz idea de complicarte la existencia. Finalmente, llegan los invitados y todo está limpio y reluciente, como si nada hubiera pasado. Los amigos te felicitan por el banquete y tú sueltas una de esas frases matadoras: Nada, total media hora... ¡Todo se ha hecho en el horno!

5/6/06

Nuevas Formas

En nuestra sociedad los ciudadanos estarán muy pronto divididos, si no lo están ya, en dos categorías: aquellos que son capaces sólo de ver la televisión, que reciben imágenes y definiciones preconstituidas del mundo, sin capacidad crítica de elegir entre las informaciones recibidas, y aquellos que saben usar el ordenador y, por tanto, tienen la capacidad de seleccionar y elaborar la información. El usuario de Internet no puede seleccionar, al menos de un vistazo, entre una fuente fiable y una absurda. Se necesita una nueva forma de destreza crítica, una facultad todavía desconocida para seleccionar la información brevemente con un nuevo sentido común. Lo que se necesita es una nueva forma de educación.



(Umberto Eco, Conferencia en la Academia Italiana degli Studi Avanzati, EE.UU, 12 de noviembre de 1996)

Es una cita antigua, pero en las escuelas siguen sin estudiarse en serio nuevos modos de educación, si acaso ciertas pinceladas de alguna voz inquieta. Diez años es demasiado tiempo y seguimos sin replantearnos aspectos que todos sabemos tan obvios hoy. Cuando lo hacemos, aparece el fantasma de la importancia incuestionable de los libros, que desde luego pocos le niegan. Hemos comprobado ya de sobra que lo sagrado se puede revisar, cuestionar y modificar, si la sociedad en general lo está haciendo ¿por qué no lo hace en serio la educación? ¿Cuánto más esperaremos?

16/5/06

El dios de las pequeñas cosas

Si blog es el lugar que nos sirve de cuaderno de anotaciones en red, no quiero que se me olvide ninguno de estos nombres o títulos este año, por buenos o por no tanto:

Mogwai, Rinôçérôse, María del Mar Bonet, Budapest, Miquel Gil, Óscar Briz, Homenatge a Ovidi, Miguel Poveda, Mariza, Lali Puna, Maga, Cocorosie, Pascal Comelade y Enric Casasses, Manta Ray, Serie B, Martxelo Otamendi, Sant Jordi, Lisboa, Londres, Berlín, Barcelona, Dénia, Crash, Zona Libre, De latir mi corazón se ha parado, Otros tiempos, Caché, Funny Games, El video de Benny, Sud Express, Tú, yo y todos los demás, El niño, Saraband, Match Point, Arcadia, Flores Rotas, Las llaves de casa, Working Class, Exils, Maria Bethania, Código 46, Land of Plenty, La vida es un milagro, Transamerica, Sólo un beso, Ubú Rei, Sopa de pollastre amb ordi, Hedda Gabler, Santa Joana dels Escorxadors, El ABC de la lectura, Amherts, Antología del humor negro, Árboles en invierno, Palabra sobre palabra, La vuelta al mundo en 80 días, Historia de Cronopios y de Famas, El último round, Queremos tanto a Glenda, Middlesex, Bruixa de dol, El déu de les coses petites...



Ah! Lo olvidaba, Buenas noches y buena suerte.

11/4/06

Los espejos en el Callejón del Gato

Últimamente resulta complicado saber dónde vivo, los esquemas se disuelven, hasta vivir de verdad una vida más parecida al reflejo distorsionado de los espejos que Valle-Inclán ilustró en el Callejón del Gato que a una lógica normal. Suele pasarme continuamente con algunas de las noticias que ilustran los medios de comunicación, algunas sorprendentes, como ésta.

Me voy a la chita callando, no sea que me oigan.

6/1/06

Aquello que me interesa…(dos años)

El título ha variado del que por dos veces se ha reproducido en Alas, del plural nos de los anteriores textos a una primera persona que me identifica, aunque no ha variado la filosofía que David y yo introducimos como identificadora de lo que juntos comenzamos: Reflexión heterogénea, pensamiento ecléctico, y diálogo constante sobre aquello que nos interesa.... Un año de pocos textos, aunque muchas historias, un año lleno de cambios, un año en el que Alas y Balas siempre fue una “habitación propia” donde acudir. Puede que situada en la retaguardia de mi vida, un apunte de existencia de aquello que me interesa, un cajón, a veces, de sastre, que sigue aumentando.

22/12/05

Parecen felices...

Parece que en Navidad el mundo es feliz, nos amamos. Nos regalamos y besamos los unos a los otros como buenos hermanos. Es difícil evadirse de esta moviola vestida de "tradición" ni para los que quieren hacerlo.

Hoy, acabado el trabajo, vuelvo a casa con miles de felicitaciones ansiosas de perderte de vista y el regalo de un anónimo, o mejor dicho, de un o una invisible, un libro de Ángel González, Palabra sobre palabra, y leo:

TODOS USTEDES PARECEN FELICES...

...y sonríen, a veces, cuando hablan.
Y se dicen, incluso,
palabras
de amor. Pero
se aman
de dos en dos
para
odiar de mil
en mil. Y guardan
toneladas de asco
por cada
milímetro de dicha.
Y parecen -nada
más que parecen- felices,
y hablan
con el fin de ocultar esa amargura
inevitable, y cuántas
veces no lo consiguen, como
no puedo yo ocultarla
por más tiempo: esta
desesperante, estéril, larga,
ciega desolación por cualquier cosa
que -hacia donde no sé-, lenta, me arrastra.


Por cierto, tiene buen gusto mi invisible donante.

12/12/05

Ocupada

Puede que Pavese tenga razón.

Debe de ser importante que un joven siempre ocupado en estudiar, en volver páginas, en leer y releer, hiciese su gran poesía sobre los momentos en que salía al balcón o de estar bajo un arbusto o en el ribazo o en un campo verde. (Silvia, Infinito, Vita solitaria, Ricordanze.) La poesía nace, no de la our life's work, de la normalidad de nuestras ocupaciones, sino de los instantes en que levantamos la cabeza y descubrimos con estupor la vida. (También la normalidad se convierte en poesía cuando se hace contemplación, es decir, cesa de ser normalidad y se convierte en prodigio.)

Aquí se comprende por qué la adolescencia es gran materia de poesía. Se nos aparece a nosotros -hombres- como un instante en el que todavía no habíamos inclinado la cabeza ante las ocupaciones.



Cesare Pavese, El oficio de vivir

22/10/05

Maestras de Clausura

Ante el nuevo cambio de trabajo, hace poco mi hermano me mandó el siguiente documento junto con un no se te ocurra quejarte.

contratodemaestras.jpg

2/8/05

Así Siguen las Cosas

Merodeando por la biblioteca de P. en busca de autores alemanes, me enseña un libro de un escritor hasta el momento desconocido para mí, Kurt Tucholsky. Uno de los escritores "decadentes" o de la llamada "literatura del asfalto", según apeló despectivamente a algunos autores el gobierno nazi.

Nada más abrir las páginas de Entre el ayer y el mañana, me encuentro con el siguiente Aviso a mi editor:

    De todas las cartas de los lectores, apreciado maestro Rowohlt, ésta es la que me parece más bonita. Es de un estudiante de los últimos cursos de bachillerato técnico de Nuremberg.

    Apreciado Sr. Tucholsky:

    Permítame expresarle mi más total admiración por sus obras. Esto tal vez le resultará indiferente ... pero quisiera añadir todavía otra observación. Espero que se muera pronto, para que sus libros sean más baratos (como en el caso de Goethe, por ejemplo). Su último libro vuelve a ser tan caro que uno no se lo puede comprar.
    ¡Saludos!


    Así están las cosas.

    Apreciado maestro Rowohlt, apreciados señores editores:

    ¡Haced nuestros libros más baratos!
    ¡Haced nuestros libros más baratos!
    ¡Haced nuestros libros más baratos!

    Kurt Tucholsky
    1-3-1932

26/7/05

Hay Tres Clases de Libros

Este texto, titulado El gabinete de un aficionado, presenta una exposición en Valencia dedicada a la ilustración del libro infantil, la podemos ver en el MUVIM (Museo Valenciano de la Ilustración y la Modernidad) hasta mediados del mes de septiembre.

Hay tres clases de libros de los que casi nadie se ocupa: los libros de los que existe un solo ejemplar, los libros escritos por caballos y los libros para niños. De los libros escritos por caballos no nos vamos a ocupar, pero podemos decir algo de los libros para niños.

Los libros para niños son aquellos que escriben personas mayores, seleccionan personas mayores y compran personas mayores pensando en el disfrute de los niños. También, seguramente, en su domesticación. Sin embargo; es precisamente en esos libros donde viven algunas de las imágenes más audaces, más fascinantes y conmovedoras que podemos encontrar. Cuando son producto del trabajo riguroso de un artista de talento; las ilustraciones dejan de ser mera decoración o eficaz reclamo para convertirse en un verdadero lenguaje, que es capaz de transmitir sustanciosas raciones de humor y de misterio a través de múltiples canales secretos.

Esta muestra recoge las creaciones de artistas gráficos que se cuentan sirven como ejemplo de la enorme riqueza y diversidad que encierra esa clase de libros que llamamos infantiles. Los aquí reunidos, diecisiete, forman parte de la biblioteca personal de un lector y coleccionista, y es la particular mirada e éste la que da sentido y coherencia al conjunto.

Mientras la cabeza del lector se va llenando de lecturas, las paredes del coleccionista se van cubriendo de libros, de libros infantiles: aquellos que consideramos nuestros preferidos y que nos gustaría que nos acompañaran a lo largo de toda la vida. Hermosos refugios, lugares donde vivir.


Un concepto de ilustración que incita al encuentro con estos hermosos refugios, lugares ocasionales donde vivir y por supuesto, complemento espléndido de los textos.

Si estáis interesados en los cuentos y álbumes ilustrados, no dejéis de ojear estas cuatro editoriales, desde mi punto de vista estupendas en este tema y con un diseño de página web ejemplar: Kalandraka (Pontevedra), Kókinos (Madrid), Serres (Barcelona) y Media Vaca (Valencia).

11/7/05

Te escribo esta carta para decirte...

El título de este texto puede que haya sido el comienzo de centenares de cartas. Tengo muchas pendientes de escribir, excusadas siempre bajo un ahora no tengo tiempo que no me convence ni a mí misma, obligada como estoy a escribir una media de diez mails diarios. Correos rápidos, cómodos, económicos, de pronta respuesta, pero de efímera vida.

Los epistolarios han constituido unos documentos de gran riqueza cultural a lo largo de la historia. Se han reconstruido cientos de biografías gracias a ellos. Por ellos supimos de amores y peleas, así lo muestran algunas cartas intercambiadas entre Lorca, Dalí y Buñuel; curiosidades y hallazgos científicos, como los que conocimos gracias a las cartas de Leonardo da Vinci; sin olvidar tampoco que fueron de los más importantes medios de expresión de la literatura escrita por mujer en una época verdaderamente patriarcal, como la que en 1690 Sor Juana Inés de la Cruz envía a su superior, aquella Carta atenagórica, donde según la retórica de la época, ya hace la autora una reivindicación del derecho a interesarse por el saber, aunque se sea mujer.

Hemos pasado de la cajita con cartas antiguas guardadas en un armario o en nuestro escritorio a las carpetas de un nuevo escritorio. Y cómo ha cambiado nuestro escritorio, del aglomerado de color madera a uno con un fondo maravilloso de un paisaje paradisíaco o con la imagen de uno de nuestros cuadros preferidos.

Seguramente mi generación puede que siga enviando alguna carta. Puede ser también que, a parte de las de reclamaciones por escrito ante algún fraude sufrido, escribamos alguna felicitación vía tarjeta postal. En su día, estas cartas que ya no necesitamos enviar fueron necesarias para susurrar un te amo, para gritar algún te odio, para que alguien lea un querida madre te echo de menos, para un no estoy de acuerdo con tu teoría

Ahora me pregunto, ¿cuántos de nosotros escribimos cartas?

23/6/05

Leyendo II

Lectura para susurrar al oído:

    ESCRIBIRTE

    Escribirte, escribirte, dibujarte. Llenarte el pelo de todas las palabras detenidas, colgadas en el aire, en el tiempo, en aquella rama llena de flores amarillas de cortes cuya belleza me pone los pelos de punta cuando vengo bajando sola, por la carretera, pensando. Definir el misterio, el momento preciso del descubrimiento, el amor, esta sensación de aire comprimido dentro del cuerpo curvo, la explosiva felicidad que me saca las lágrimas y me colorea los ojos, la piel, los dientes, mientras voy volviéndome flor, enredadera, castillo, poema, entre tus manos que me acarician y me van deshojando, sacándome las palabras, volteándome de adentro para afuera, chorreando mi pasado, mi infancia de recuerdos felices, de sueños, de mar reventando contra los años, cada vez más hermoso y más grande, más grande y más hermoso.

    Como puedo agarrar la ilusión, empuñarla en la mano y soltártela en la cara como una paloma feliz que saliera a descubrir la tierra después del diluvio; descubrirte hasta en los reflejos más ignorados, irte absorbiendo lentamente, como un secante, perdiéndome, perdiéndonos los dos, en la mañana en la que hicimos el amor con todo el sueño, el olor, el sudor de la noche salada en nuestro cuerpos, untándonos el amor, chorreándolo en el piso en grandes olas inmensas, buceando en el amor, duchándonos con el amor que nos sobra.


Gioconda Belli. El ojo de la mujer. Poesía Reunida.