Últimamente resulta complicado saber dónde vivo, los esquemas se disuelven, hasta vivir de verdad una vida más parecida al reflejo distorsionado de los espejos que Valle-Inclán ilustró en el Callejón del Gato que a una lógica normal. Suele pasarme continuamente con algunas de las noticias que ilustran los medios de comunicación, algunas sorprendentes, como ésta.
Me voy a la chita callando, no sea que me oigan.